
Desde Valladolid, 4 participantes del Tripi se desplazaban hasta allí para tomar parte en la prueba.
Nada más entrar en el pueblo, se podía deducir que el circuito en bici no sería muy llano y que las subidas y bajadas serían una tónica general del recorrido.
En la zona de recogida de dorsales, lo primero que se podía comprobar era la amabilidad con la que las personas de la organización recibían a los participantes, dedicándoles el tiempo que hiciera falta para explicarles los diferentes segmentos del recorrido.
Tras la recogida de dorsales, preparación del material, una vuelta de reconocimiento con la bici y entrada a los boxes. Dentro de los boxes, los triatletas comienzan a enfundarse los neoprenos y al ir entrando al agua se comprueba la baja temperatura del agua, por lo que los participantes comienzan a pedir de manera generalizada que se agilice el comienzo de la prueba.
En hombres, cabe destacar la 3ª posición en el segmento de natación de Fernando Ruiz, pero lo técnico del circuito de bici le hace terminar en 14º posición.
En féminas, vencía Alma de las Heras, con un polémico comienzo de la prueba. Susana Vidal y Patricia Sangrador realizarían una carrera muy regular en todos los segmentos y terminaban en segunda y tercera posición respectivamente.
Al término de la prueba, la organización ofrece a los triatletas toda la fruta, agua, refrescos y bollería que quisieran tomar. También se realiza el sorteo de unos regalos, y para terminar, la organización invita a los participantes y acompañantes a un plato de patatas con carne, regado con vino, cerveza y agua.
En resumen, el pueblo volcado con la prueba, la organización excelente y una prueba muy recomendable para futuras ediciones.





